



Como la boda en Zaragoza el vierenes nos había sabido a poco, el domingo (después de votar, eso si) casi sin darnos cuenta Virginia y yo llegamos hasta Santander donde
recogimos a Juanjo. Claro, una vez en Santander y a pesar de que el tiempo no nos acompañó teníamos que aprovechar el tiempo.Primero un menú genial en la impresionante playa de Liencres con paseito por la arena incluido.
Luego, dando un "pequeño rodeo" llegamos hasta San Juan de Gaztelugatxe. A los que no lo conozcáis todavía deciros que es un lugar IMPRESIONANTE. Merece la pena acercarse hasta allí. Un
paisaje espectacular.











